
Tengo algo jugoso entre manos, una entrevista que parecía una nada, se ha transformado en el objeto de mi deseo. Una vez mas, en las manos del destino y sin control.
La verdad que el flash de mi parte fue como un enamoramiento total, al punto que me fui mas de 10 cuadras caminando y lo único que podía pensar era en eso.
Recordaba cada una de mis palabras y las diferentes reacciones de mi entrevistador. Pero me queda esa amarga sensación que no me fue tan bien.
La verdad que los nervios me atacaron mas de una vez dejando mi mente en blanco, lo único que pensaba es "dame el trabajo", "dame el trabajo", "dame el trabajo". y todo el tiempo queriendo demostrar que tengo la experiencia necesaria y que el trabajo esta hecho como para mi, pero de esa forma que te sentís que te morís por adentro y que no sabes ya como decirlo sin ser tan obvia. Supongo que se parecería a decir que uno no mató a alguien cuando todos te creen sospechosa, bueno, el ejemplo es un poco exagerado.
Salí con mucha inseguridad de la entrevista como cuando uno sale de esos exámenes que no sabe si le fue bien. Salí de ahí, sintiéndome totalmente enamorada de todo como cuando salís con chabón que no podes creer que te dio bola, y después de todo esa adrenalina y esperanza, obviamente deviene el vació.
Este vacío que es esperar la próxima llamada, que no se sabe muy bien cuando será, llegar a un psicotécnico parece un viaje imposible al fin del mundo.
Entonces me atacan todas mis voces, y pienso en mis contendientes, por alguna razón también los veo como gladiadores del excel, super inteligentes y capaces, y además con trabajo.
Ya el hecho de que ellos tengan un trabajo y yo no, los hace distintos y yo nuevamente paso a ser la sospechosa del crimen. Me siento la mas débil, pero la que tiene la mas garra. No se, vuelvo a la entrevista, y no se si tiene el look de una entrevista exitosa.
Lo peor es que todo lo que venga después no me va a conformar, conociendo eso, sabiendo que ese trabajo existe. Obviamente mi obsesión llegó al límite.
Cuando llegué a casa mande mails de agradecimiento a mi entrevistador y a la consultora, de ninguno recibí ninguna respuesta, no se si la intención era tener una respuesta, pero algo.
En fin siento mariposas en la panza y hormigas en la cabeza. Lo peor es que sé que es un proceso largo que quizás para mitad de julio puedo saber algo.
Pero lo peor será la caída, porque no me siento con buenas chances, lo único que puedo hacer es tener fé y tratar de seguir mi vida, tratando de no volverme loca de ansiedad.
Siento que quiero gritar, pero no se si de emoción o de pánico.


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