viernes, 24 de abril de 2009

Querido CEO



Después de recibir un gracias y una recomendación, debo decir que yo también estoy plenamente agradecida con usted. Paso a comentarle: teniendo conocimiento de la situación actual en la que se encuentra su empresa, siento que usted me ha liberado de una tormenta perfecta que estaba lista para deborarme. Debo decir que en los últimos dos meses la situación ya era insostenible de por si, y que el ambiente laboral había escalado a situaciones tan tensas que repercutieron en todo mi cuerpo.
Sin embargo esta no fue la única vez que usted nos ha evitado el cadalso, no, sino que fue construyendo una vía de escape ya hace dos años. Sus malas decisiones financieras, y malas decisiones en general, fueron la base que luego se transformaría en el huracán que ahora los azota. Por supuesto no fue solo suya esta gran proeza, sino también de aquellos quienes apañaron sus acciones, ya sea por omisión o por creerle, realmente.
También debo reconocer a otros colegas, los cuales muy cercanos a usted, crearon una red de intriga y egos, que terminó por derrumbar lo que quedaba aún en pie. Supongo que usted debe estar palmeando sus espaldas en este momento.
Pero eso no termina allí, la increíble cultura que usted supo introducir a los empleados de esta empresa, hizo por demás ineficiente cualquier trabajo que allí se realizara. El apañamiento del oportunismo y el ñoquismo, le dieron a usted fieles seguidores dignos de cualquier administración pública, por supuesto fueron ellos quienes en su mayoría usted atrapó y ahora desesperados piden piden por ayuda.
Y finalmente quedo yo, a quien trampeo mas de una vez, dandome aumentos que merecía para luego tildarme de un recurso caro y poder deshacerse de mi, ya que era un poco mas difícil que el resto, nada mas. Por supuesto que ante todo me siento alagada por absolutamente todas sus actitudes hacia mi, que yo le represente un obstáculo y con todo su poder usted no haya podido cortarme la cabeza antes, significa mucho para mi, no solo porque le daba miedo, sino porque mis influencias eran aún mas que las suyas.
Sin embargo, yo no me siento un recurso tan indispensable, estoy segura que usted y muchos de sus súbditos podrán generar a la compañía la ganancia que les produje yo, inclusive hasta en el momento mas oscuro. Si me preocupa algunos de sus aspectos mas operativos, dado que usted dejo todos los jefes, y no la gente que se arremangaba y trabajaba sin cansancio en temas que no solo nadie quería ni tocar, sino que además ninguna otra persona en la empresa conoce, pero lo que es lo peor, que quizás poca gente en el país conozca. Como bien me supe enterar, porque usted sabe que yo aún me entero de cosas, tuvo que volver a llamar algunos de esos recursos a quienes les ofreció una paga mísera. Lo suyo si que es el management debo decirle.
Igualmente yo lo perdono, usted solo fue un oportunista que encontró un nicho y alguien creyó en su sonrisa, su traje y todas sus mentiras. Usted esta incapacitado, pero se encuentra en esa posición y no le quedo otra que seguir adelante.
Pero aunque yo lo perdone, usted seguramente tendrá que rendir cuentas al Karma, a Dios y a sus superiores, que probablemente en algún momento de impaciencia y desesperación harán rodar su cabeza por capricho y lo responsabilizarán de todos los males del mundo. Cuestión muy injusta si las hay, usted no es responsable de todos los males del mundo, usted solo es estúpido.

Yo solo le recuerdo señor que todo imperio cayó, como verá, y que esperaré tranquilamente a que su cadáver pase por mi puerta. Y tampoco olvide que el que ríe ultimo, ríe mejor.

Attentamente.
PD: Para mas inspiración para cartas a tus ex empleadores, letterstoyourformeremployer, lo puse en la lista de blogs