lunes, 27 de abril de 2009

High and low.



Bienvenidos a todos a esta montaña rusa llamada buscar empleo. El viernes, día que se abren los teléfonos, nada sucedió. No llamó Susana, no llamo Mamá, no llamo nadie...
Pero... estoy esperando noticias de dos búsquedas donde puedo llegar a quedar, por lo menos con un poquito mas de probabilidad que en cualquier otra. Como llegue a esa conclusión es otra historia.
Pero... hoy, ya una y cuarenta, con el fin de mes encima, para cubrir un puesto para mayo, con un viernes fucking feriado. (Ahora son fucking feriado porque atrasan todo mi plan de búsqueda). No ha llamado nadie...todavía. (Espero que sea un todavía y no un no ha llamado nadie, solo). Yo me imagine que lunes a la mañana, alguna noticia podría llegar a tener, pero como siempre mi necesidad de predicción y cumplimiento se ven truncadas por la infinidad de variables que la realidad somete ante nosotros como un látigo.
A pesar de lo del viernes, y el silencio telefónico, tenía mi espíritu elevado, vibrando la posibilidad de alguno de estos dos laburinguis. Inclusive imaginando una pelea por mí. Haa, la fantasía me lleva muy alto o muy hondo. Obviamente en este momento estoy en un pozo.
Entonces empiezo a buscar escusas, como, bueno se atrasaron, la mina de RH le da fiaca llamar un lunes a la mañana, porque a nadie le gusta llamar un lunes a la mañana. Lo estuvieron analizando esta mañana, y me van a llamar a la tarde. Alguien se enfermó, alguien se fue de viaje. Están llamando a mis referencias. Alguien se murió....
Por Dios, llamenme.
Y justamente a Dios, entonces tendré que encomendarme, si señores, hay que hacer una promesa. Uno crea o reviente. Hay que hacer una promesa, que aún no he pensado. El último recurso, antes de perder la esperanza cuando llegue el viernes feriado, (encima un día menos). Antes de perder lo último.
Y si no pasa nada, el Lunes una vez mas tendré que empezar de 0.
No se si hay humor que banque.