
Alrededor de las cuatro de la tarde, cuando el sol desciende solo un poco. Miles de mujeres, que antes encerradas, se largan a las calles de Buenos Aires, en todas sus formas. Mujeres con cochecitos, mujeres que van a buscar hijos, mujeres que salen a comprar, mujeres que salen simplemente. Siempre me sorprendió la cantidad de gente que no trabaja en este país, incluido esta parba de mujeres que lo único que hace es reptar por la vida a costas de su marido. En algún momento yo también fantasié con quedarme concha pa arriba, haciendo cualquier cosa mientras otro hace la plata, pero ahora veo el vacío de esa situación. Y me pregunto por qué ellas se rindieron, por que se tragaron el verso, o por qué les convino mas. No me entra en la cabeza, sus vidas que pasan como suspiros, entre la vaguedad de lo cotidiano, como dormidas o anestesiadas. Básicamente es como estar fuera del mundo estando en él. También están las mujeres suburbanas, con camionetas, con countries, con barrios cerrados, a km de la realidad, cualquier realidad. Sus hijos justifican la partida del mundo?, es esa la solución a las frustraciones?. Supongo que son tejes y manejes que la cabeza hace para seguir viviendo, y por qué mi cabeza no puede hacerlas. Quisiera sentarme a tomar un café para que me expliquen como es que tengo que hacer.


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